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Los garbanzos es un alimento básico en la dieta Mediterránea.
Los garbanzos son una excelente fuente de proteínas.
El garbanzo, muy apreciado y consumido desde tiempo inmemorial, ha llegado a hoy en muy diversas variedades, entre las que destacan las más cultivadas en nuestra tierra: castellano, pedrosillano y lechoso.
Entre sus muchas cualidades dietéticas, hemos de destacar su aporte de minerales, proteínas, vitaminas e hidratos de carbono, y su escaso contenido en grasas.
- Minerales de fácil asimilación: sobre todo potasio, fósforo, magnesio y calcio.
- Vitaminas: A, C y Ácido Fólico.
- Alto contenido en proteínas e hidratos de carbono.
Los garbanzos tienen mejor composición en aminoácidos que el resto de las leguminosas.
Su contenido calórico es mayor al resto de la media de las legumbres secas, pudiendo aumentar en función a como se preparen.
Como los garbanzos contienen mucha fibra, son muy buenos para la digestión: reduce el estreñimiento, ayuda a que el cuerpo absorba todos los nutrientes, por lo que es muy bueno para las dietas de adelgazamiento.
Los garbanzos controlan los nivels de insulina en sangre, esto se debe porque regulan el azúcar en la sangre.